No existe el relativismo
Publicado por francescopetrarca en 19 diciembre 2011
Hace un tiempo leí algunas partes del libro “Para Salvarte” del famoso padre jesuita Jorge Loring. En dicho libro se afirmaba que no existían las verdades relativas, pues hasta el que afirma “todo es relativo” está afirmando absolutamente algo y por tanto confirma que existen las verdades absolutas.
El mundo de hoy parece ser que suele escudarse en el “todo vale” y en el “debo buscar MI verdad“. Sin embargo es totalmente lo contrario. En realidad “el mundo” no está a favor de que todo valga o de que cada uno busque la verdad por su camino… En realidad el relativismo tiene un programa claro y es en negar absolutamente todo lo bueno, todo lo sano, todo lo cristiano y universal. El Relativismo niega absolutamente la Verdad.
En un blog que suelo seguir habitualmente, uno de los comentadores habituales (un ateo) tiene como costumbre criticar todo lo que un católico vería mal: aborto, desvío de la moral sexual, matrimonio homosexual… Casi siempre se escuda en el relativismo: “Si ahora la sociedad lo considera válido es bueno“, siempre clama: “Vosotros siempre queréis imponer vuestra verdad a los demás“; y se excusa: “Yo no quiero imponer ninguna verdad porque yo sigo buscando la mía.“
Pero ha de perdonarme caballero, porque en el fondo lo único que es demostrando mi tesis: que el relativismo solo sirve para negar absolutamente la Verdad. Y es que en eso sí está de acuerdo en considerar que los católicos somos retrógados y unos asociales por no aceptar la hoja de ruta de la ingeniería social. No busque más, ya encontró su verdad absoluta, solo que no se ha dado ni cuenta.
El mundo está lleno de verdades absolutas: el Bien es el Bien, la Luz es la Luz, el Mal es el Mal, la Oscuridad es la Oscuridad… Y el ser humano es un ser absoluto, no en vano está hecho a imagen y semejanza de Dios, el Absoluto. El hombre, como individuo, nunca podría ser relativo o su misma existencia entraría en tal contradicción continua que no podría sobrevivir sin perder el uso de la razón. Si todo es relativo, ¿qué impide que mañana esté bien asesinar impunemente a los rubios? ¿qué impide que el robar deje de ser punible? ¿qué impide que los padres dejen de ser respetados? NADA. Esa es la locura del relativismo, que se consagra absolutamente a la verdad de que nada es absoluto y que todo puede ser cambiado de la noche a la mañana sin reflexión alguna, pues nada tiene justificación y todo existe por convención. El relativismo siembra el principio del Caos y como el hombre en sociedad no puede vivir de manera caótica toda sociedad que se entrega en las manos del relativismo navega hacia la autoinmolación.
Todo esto no nos debería extrañar, no en vano dijo la Verdad:
“El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama“. [Mt 12,30]
El que no está con Cristo, con la Verdad, solo puede ver como poco a poco va desparramando una vida, una familia, un grupo, una sociedad, una civilización… al abismo.
Todo es absoluto. Nada es relativo. Solo existe una Verdad. No existe el relativismo. No nos dejemos engañar.