Páginas al viento

Un lugar donde reflexionar… Por Francisco Javier R. S.

  • Intenciones del Santo Padre. Julio 2015

    Intención general

    Para que la responsabilidad política sea vivida a todos los niveles como una forma elevada de caridad.

    Intención misionera
    Para que, ante las desigualdades sociales, los cristianos de América Latina den testimonio de amor a los pobres y contribuyan a una sociedad más fraterna.

  • Vídeo mensual

    Vídeo sobre como ser un digno servidor del altar (en inglés)

    The Altar Server

  • Visión Actual

    Publicación de la Comisión Teológica Internacional sobre la Teología Hoy.

    Publicación

Breve comentario sobre la Fe y las Obras

Posted by francescopetrarca en 8 septiembre 2009

Mucho se ha hablado desde el siglo XVI, concretamente y especialmente después de la Reforma protestante, de la gran importancia de la Fe. Y la Iglesia dice claramente esto: la Fe nos salva. Pero, ¿qué solo por la Fe quedamos justificados?

Interpretación errónea de las Cartas de San Pablo.

San Pablo en Romanos y Corintios, no hablaba de que la Fe por sí sola nos justificaba, no importase lo que hubiésemos hecho; sino que por la Fe, ya no éramos esclavos de la ley judía ni de los preceptos de los fariseos… Nos justificábamos por la Fe en Cristo y su Cruz, como hombres nuevos; y gracias a ella con la Nueva Alianza. ¡Y obviamente que la Fe nos salva! Si no creyéramos en Cristo, sino en falsos dioses… ¿Qué salvación tendríamos?

Además, bastan más que las palabras de Cristo para dar Luz a todo esto. Dice el Señor:

“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la Gloria del Padre con sus ángeles, y entonces dará a cada uno según sus obras”. [Mt 16, 27].

¿Y qué nos va a dar el Señor cuando vuelva en su segunda venida? Resurrección si hemos obrado bien… ¿Alguien más se atreve a negar la importancia de las Obras en nuestra salvación?

Como siempre, demos gracias a Martín Lutero por enseñarnos el magnífico lema: Sola Scriptura; porque la Verdad, por los siglos de los siglos, se mantiene escrita de la misma boca de Dios.

Una respuesta to “Breve comentario sobre la Fe y las Obras”

  1. Miriam Patricia said

    Salvación…
    Y nos preguntamos; el hombre, ¿a partir se cuándo se salva?
    Todo hombre nace salvo por la gracia de Dios,
    “5 precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo –¡ustedes han sido salvados gratuitamente!–

    6 y con Cristo Jesús nos resucitó y nos hizo reinar con él en el cielo.

    7 Así, Dios ha querido demostrar a los tiempos futuros la inmensa riqueza de su gracia por el amor que nos tiene en Cristo Jesús.

    8 Porque ustedes han sido salvados por su gracia, mediante la fe. Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios;

    9 y no es el resultado de las obras, para que nadie se gloríe.

    10 Nosotros somos creación suya: fuimos creados en Cristo Jesús, a fin de realizar aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que las practicáramos.” (Carta a los Efesios 2, 5-9)

    _______________________

    “Que él se digne fortificarlos por medio de su Espíritu, conforme a la riqueza de su gloria, para que crezca en ustedes el hombre interior.” (Ef 3, 16)

    Entonces somos salvos POR: la gracia de Dios que es un don que nos da, y de esta realidad se sigue así mientras se actúe conforme al Espíritu Santo.
    Jesús, participa de la vida divina de Dios, y Dios es el Espíritu Santo a la vez, pues el hombre participa de la misma vida Divina de Dios que Jesús. Siendo el Espíritu Santo Dios. Siendo nosotros templo de Dios. Siendo esta participación a la divinidad lo que denominamos “gracia”.

    (Y dice San Agustín: “Nuestra fe en Cristo es otorgada por gracia de Dios.”) Participamos de lo mismo que Dios le hace partícipe a Jesús. Así que como Jesús, nosotros por gracia divina, somos también partícipes de lo que Él lo es. Por esto: aunque la vida divina de Dios no la tengamos en nuestro interior con la misma intensidad que la tenía Jesús, pues hay grados de ello y en ello consiste nuestro caminar, en ir subiendo.

    Afirmamos pues que: “el hombre participa de la misma divinidad de la que también Jesús participa”.

    “Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre, en un mismo Espíritu.” (Carta a los Efesios 2, 18)

    Todo Jesús, todo Él, participaba de la divinidad de Dios. En cambio no el “todo” de cada uno de nosotros, participa de esa divinidad. Ya que solamente una parte nuestra lo hace, a diferencia de Jesús que participa totalmente por ser TODA su misma esencia divina y humana A LA VEZ.

    (Y si en Dios está la plenitud de todas las cosas, pues en Dios Jesús está la plenitud de la Divinidad, así que por ello no somos idénticos a Jesús, sino solamente a su imagen y semejanza pero si desarrollamos esa parte nuestra que sí participa de la vida divina de Dios, pues vamos creciendo para poder “ser perfectos como mi Padre es perfecto” (“Que él se digne fortificarlos por medio de su Espíritu, conforme a la riqueza de su gloria, para que crezca en ustedes el hombre interior.” (Ef 3, 16) ) y podemos llegar a ser “Otro Cristo” SABIENDO que como dice San Agustín:

    “El hombre no hace nada bueno que Dios no lo haga en él y por él.” // “No existe ningún mérito nuestro sin la gracia, ni ningún mérito para merecerla; pues, Dios cuando corona nuestros méritos no corona nada más que sus dones, nada de nadie que no sea suyo.” // “Todo aquello que se quiere comenzar o acabar sin la gracia no puede ser bueno a los ojos de Dios, pues “sin mí no podéis hacer nada”.

    Cuando tenemos ganas de hacer algo bueno es por el Espíritu Santo y la participación divina en nosotros por lo que deseamos hacerlo. Y esa parte buena nuestra está a la vez unida a nuestra humanidad y por ello elegimos hacer algo bueno libremente. Yo creo que somos libres, cuando somos lo que somos, nuestro yo en esencia es ser alma, lo que nos “anima” y da vida.

    Al igual que Cristo es y nació siempre redimido, siendo nosotros a imagen y semejanza de Jesucristo, pues por lo mismo nacemos redimidos, salvados. (Siendo creados en Cristo porque somos también como dice la Palabra de Dios, miembros de Su cuerpo. Leamos Carta a los Colosenses:

    “16 porque en él fueron creadas todas las cosas,

    tanto en el cielo como en la tierra

    los seres visibles y los invisibles,

    Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades:

    todo fue creado por medio de él y para él.

    17 El existe antes que todas las cosas

    y todo subsiste en él.”

    Al estar Dios en nosotros, Dios es parte nuestra y; parte nuestra es de Dios. De Dios nosotros: Templos del Espíritu Santo=Dios. De Dios todo lo bueno, y todo de nosotros que lo es, menos el pecado. (la parte nuestra que no participa de la vida divina de Dios es la parte nuestra del pecado) Por nosotros mismos solamente somos “lo malo” pecadores y miseria, pero Dios viene y nos diviniza, sí. Sin susto, sí, sí.
    ¿Cómo? Por Cristo. Asumida en Él la plenitud de todas las cosas, de la vida, del cosmos, etc.

    Por ser redimidos, en cada uno vive y late y fluye y actúa el Espíritu Santo (¡maravilloso!) y por la gracia de Dios, Dios mismo nos hace partícipes de su divinidad, participamos de la vida divina en Cristo, por Cristo.
    La clave: Fuimos redimidos por la Vida, Pasión, Muerte y Resurección de Cristo. El que nos salvó. La muerte de Jesús nos salvó. salvados=redimidos.

    La “salvación última” de cada uno depende según sigamos o no al Espíritu Santo. Seguirlo es hacer las cosas buenas que Él nos inspira hacer. Ser fieles al Espírtu Santo, del cual somos templo. Él, que es el amor, nos lleva a amar, a ser buenos. Cuando dejamos de hacerlo, le somos infieles al Espíritu Santo y vamos contra el Espíritu Santo. Y recordemos, que para seguir siendo salvos hemos de seguir, tal como nos dice la Biblia, seguir al Espíritu Santo.

    Seguir al Espíritu Santo y así salvarnos = ser fieles al Espíritu Santo. Esa fidelidad = Fe.

    Lo que supone tener fe, lo que conlleva asumir esa fidelidad con el Espíritu Santo se desborda en obras, porque radica en un cambio. En aceptar a Dios, en confesarnos, comulgar, unirnos a Cristo, ser Templos del Espíritu Santo y hacer crecer esa parte nuestra que Dios por su gracia unida a nuestro “Sí” nos hace de ella partícipes. A ser fieles al Espíritu Santo hermanos, a VIVIR la fe, no solamente sentirla tal si fuera un sueño. ¿Cómo hacerlo bien? Siguiendo lo que ha escrito Francesco Petrarca, en este buen artículo sobre “La Fe y las Obras”

    Porque una fe solo de conocimiento intelectual no salva. Los demonios creen en Dios y saben que existe. Y no son salvos.

    Las Obras de la Fe, es lo que cuenta, de la fe sentida y vivida vertida en obras. Tampoco solamente obras sin fe, sino Obras de la fe sentida.

    Martín Lutero pensaba que la parte nuestra humana que participa de la divinidad de Cristo Dios, ¿no hacía nada?

    Parece como si Lutero para “ahorrarse las obras” y valiera “sólo la fe” hace de la comunión nuestra con Dios, de esa unión fantástica que diviniza la parte nuestra [parte humana unida a la divina de Dios], que sí es partícipe de Dios, hace de ella algo “muerto” ¿O qué? Como si esa parte nuestra no fuera a la vez humana nuestra sino solamente “cosa de Dios” Que sí, que es cosa de Dios PERO unida a la cosa nuestra llamada naturaleza humana. Así que: Parte de nuestra naturaleza humana, Dios la hace partícipe de la naturaleza Divina: y queda ésa parte nuestra: humana y divina a la vez por estar tan unidas. ¡Lutero quiere separarlas y decir que solo está la parte divina unida en dónde? Porque Lutero quita nuestra parte humana unida a la divina de Dios YA QUE Lutero hace como si el hombre no hiciera nada, “todo viene por la sola fe” , pero esa unión QUE ES “DE DOS” que acaba siendo UNA en nos.

    Repito de San Agustín:
    “No existe ningún mérito nuestro sin la gracia, ni ningún mérito para merecerla; pues, Dios cuando corona nuestros méritos no corona nada más que sus dones, nada de nadie que no sea suyo.”

    Pues si Lutero defiende la “sola Fe” obras no, ¿qué creéis vosotros que estaría pensando Lutero de esta cita de Agustín? ¿Creéis que San Agustín hace alusión a méritos mentales jajaj, mmm.. sin obras?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: