Páginas al viento

Un lugar donde reflexionar… Por Francisco Javier R. S.

  • Intenciones del Santo Padre. Julio 2015

    Intención general

    Para que la responsabilidad política sea vivida a todos los niveles como una forma elevada de caridad.

    Intención misionera
    Para que, ante las desigualdades sociales, los cristianos de América Latina den testimonio de amor a los pobres y contribuyan a una sociedad más fraterna.

  • Vídeo mensual

    Vídeo sobre como ser un digno servidor del altar (en inglés)

    The Altar Server

  • Visión Actual

    Publicación de la Comisión Teológica Internacional sobre la Teología Hoy.

    Publicación

Archive for 27/11/09

La Paciencia: raíz de virtudes

Posted by francescopetrarca en 27 noviembre 2009

Tranquilamente paseando a mi perro vi una escena curiosa:

Había un señor de mediana edad que estaba haciendo lo mismo que yo, con la diferencia que él paseaba a un perro muy viejo. De repente, este anciano perro se paró en mitad de la escalera: era viejo, estaba cansado, hacía fresco y seguramente se diría a sí mismo, con la sabiduría que Dios le da a las criaturas que nos ha encomendado cuidar, “Ya está bien de pasear, quiero subir al hogar a descansar”. Sin embargo el hombre en lugar de hacer un gesto cariñoso para con su mascota, se limitó a suspirar desesperadamente y a maldecirlo: no tenía paciencia alguna.

Entonces pensé en que la paciencia efectivamente era una cualidad muy importante, más bien una gran virtud.

Si nos ponemos a reflexionar, nos daremos cuenta que ante la ausencia de paciencia descubrimos la ira; que ante la falta de paciencia caminamos hacia la desesperación; que cuando actuamos impacientemente nos condenamos a realizar cualquier tarea ineficientemente; que sin paciencia no solo destruimos nuestra tranquilidad, sino la de las personas de nuestro alrededor… No hace falta seguir: muchísimas situaciones; incluso, también se necesita paciencia con Nuestro Señor, porque la impaciencia nos lleva a orar menos frecuentemente, con mayor rapidez y a la ausencia de fervor.

Por eso digo que la paciencia es raíz de virtudes, es una base sólida donde construir una virtud tan importante como la esperanza; es un cimiento duradero desde donde labrar el campo de nuestro trabajo tanto corporal como espiritual; es una correa resistente y dura, pero muy flexible, sobre la que podemos sugetar y contener un pecado y error tan grave como la ira…

La paciencia es necesaria, no es una continencia, no es una falta de tranquilidad ni un retenimiento de nuestros impulsos: la paciencia es una obra de Amor. El que no es paciente, se fuerza a ser paciente, y de este modo no lo consigue; porque entonces está provocando lo que hemos dicho al principio de este párrafo: una continencia. Y no, la paciencia no se hace, no se ejecuta: la paciencia se siente. El que es paciente solo siente tranquilidad, no hace nada para serlo, simplemente lo es… Por eso, el que no es paciente no debe forzarse a sí mismo, debe aprender que puede tener simplemente una constitución más nerviosa: ¡Dios lo ha hecho así de maravilloso! ¿Por algo será no? Aquel que no es paciente, que no luche contra si mismo, que ruegue a Dios y trabaje con sus dones; es el único truco para conseguirlo.

Dejemos germinar las virtudes en nosotros, pero seamos inteligentes, “aprovechémonos” de las virtudes que Dios nos puede regalar, y oremos por ser pacientes: seamos listos y pidamos el “todo en uno”.

Posted in -REFLEXIONES Y OTROS TEXTOS PROPIOS | 1 Comment »