Páginas al viento

Un lugar donde reflexionar… Por Francisco Javier R. S.

  • Intenciones del Santo Padre. Julio 2015

    Intención general

    Para que la responsabilidad política sea vivida a todos los niveles como una forma elevada de caridad.

    Intención misionera
    Para que, ante las desigualdades sociales, los cristianos de América Latina den testimonio de amor a los pobres y contribuyan a una sociedad más fraterna.

  • Vídeo mensual

    Vídeo sobre como ser un digno servidor del altar (en inglés)

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  • Visión Actual

    Publicación de la Comisión Teológica Internacional sobre la Teología Hoy.

    Publicación

La dinamita en los cimientos

Posted by francescopetrarca en 22 diciembre 2009

No es necesario buscar “culpables” externos a la crisis espiritual y vocacional de la Iglesia. No es culpa de un mundo cada vez más secularizado, ni de los ateos… ¡Es culpa de los fariseos! Sí, los fariseos.

La Iglesia de Cristo, y Él como piedra angular siempre prevalecerá y la piedra edificada de Pedro tampoco; pero lo que caerá y debe caer, siempre sin dañar los cimientos buenos; es la Iglesia levantada por esos saduceos y escribas que a veces tenemos por sacerdotes…

Un ejemplo: el Papa nombra obispo de San Sebastián a monseñor Munilla. ¿A qué viene que el 70% de los sacerdotes de la diócesis se levanten y rebelen contra este obispo simplemente por no tener ideas nacionalistas? ¿Dónde queda la obediencia apostólica? ¿Dónde la fraternidad y hermandad cristiana? ¿Qué credibilidad puede tener, tanto para los fieles como los no creyentes, una Iglesia que actúa de esa manera? Y encima se arropan estos “buenos señores”, que no sacerdotes, bajo el manto del PNV… ¿Pero qué? ¿Un partido político?

Otro ejemplo: el obispado de Barcelona junto con los doce periódicos catalanes más importantes, lanza una llamada de apoyo al Estatut… El apoyo al Estatut no es el problema, a mí me parece bien que se discuta políticamente; pero, ¿a qué viene eso? ¿Qué pasa? ¿Qué está sucediendo? ¿Es una maniobra política para así poder atraer al bautismo a los nacionalistas catalanes “por simpatía de ideario”? ¿Cúando Cristo hizo algo igual?

O también estos sacerdotes que hablan más de política que otra cosa en sus homilías defendiendo acérrimamente a una derecha castiza y española y condenando a la izquierda… Parece que la izquierda es igual a ateismo y a condenación eterna… Pues no: el comunismo es una simple parodia de la primitiva gloriosa Iglesia cristiana:

Todos estaban asombrados a causa de los muchos milagros y señales hechos por medio de los apóstoles.  Los que habían creído estaban muy unidos y compartían sus bienes entre sí; vendían sus propiedades, todo lo que tenían, y repartían el dinero según las necesidades de cada uno. Todos los días se reunían en el templo, y partían el pang en las casas y comían juntos con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y eran estimados por todos, y cada día añadía el Señor a la iglesia a los que iba llamando a la salvación. [Hch 2, 43-47]

Pero bueno, el signo político no importa… Porque, ¿desde cuando la Iglesia debe instruir en política a sus fieles? ¿Desde cuándo el poder civil superó a la comunión espiritual que es la Cristiandad? ¡Comunión por encima de toda creencia, ideología y raza! Los cristianos no estamos sujetos al poder terrenal; Cristo nos habla en su Evangelio que se paguen los impuestos porque hay que “Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” o nos dice también que los hijos estamos exentos, pues los reyes de la tierra no exigen a sus hijos; pero que por no escandalizar a nadie se paguen y manda a Pedro a buscar la moneda a la tripa del pez.

Otro ejemplo más: me hacen gracia los que hablan del “Reinado Social de Cristo” en intentan nada más que presionar a la Iglesia y a los fieles para que haga o luche por su ideología fanática perturbando constantemente con sus clamores y “condenando y excomulgando” a todo el que no piense como ellos, no importando que sea bueno de corazón… Me hacen gracia, porque me recuerda a los tristes fariseos que esperaban un mesías que a sangre, fuego y azufre les diera la Gloria, pero se encontraron con un Dios pobre y humilde y de pura rabia lo crucificaron… Ellos querían un Dios guerrero y no un Dios de AMOR. Por eso aquellos que claman por el “Reinado Social” con sus gritos buscando más enfrentamientos que acuerdos, me hacen reír por todo lo católicos que pretenden ser y todo lo lejos que están… Dios mismo habla:

Pilato volvió a entrar en el palacio, llamó a Jesús y le preguntó:

–¿Eres tú el Rey de los judíos?
Jesús le dijo:
–¿Eso lo preguntas tú de tu propia cuenta o porque otros te lo han dicho de mí?
Le contestó Pilato:
–¿Acaso yo soy judío? Los de tu nación y los jefes de los sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?
Jesús le contestó:
–Mi reino no es de este mundo. Si lo fuese, mis servidores habrían luchado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí.
Le preguntó entonces Pilato:
–¿Así que tú eres rey?
Jesús le contestó:
–Tú lo has dicho: soy rey. Yo nací y vine al mundo para decir lo que es la verdad. Y todos los que pertenecen a la verdad, me escuchan.
 
Y la Verdad está ante nuestros ojos… ¡No es de este mundo! “Venga a nosotros tu Reino”… ¡Bendito sea Dios! ¡Que gobierne nuestros corazones!, porque ese Reino no es un Reino de hombres ni de leyes… Es un Reino de Evangelio y los mandamientos de Cristo son nuestros únicos preceptos… No se trata de “oprimir” al mundo y a la sociedad (incluidos los no católicos) con leyes políticas hipotéticamente católicas… ¡No! Se trata de llevar el yugo llevadero de Cristo, que no pesa y no causa fatiga, y de traer al mundo y a nuestras almas su verdadero Reino, que es celeste y divino, ¡y eso sólo se obtiene con Bondad y Amor!
 
¡La Iglesia no necesita fariseos! ¡Convirtámonos al Evangelio! Abandonemos los falsos preceptos de los hombres y la piedad casi teatral y cambiemoslos por la Sencillez espiritual, la Bondad en nuestros corazones, la Caridad en las obras y la Confianza en la Providencia.
 
Amén

5 comentarios to “La dinamita en los cimientos”

  1. Miriam Patricia said

    “¡Convirtámonos al Evangelio! Abandonemos los falsos preceptos de los hombres y la piedad casi teatral y cambiemoslos por la Sencillez espiritual, la Bondad en nuestros corazones, la Caridad en las obras y la Confianza en la Providencia.
    Amén”

    Amén.

    Tienes razón, no se puede servir a dos señores a la vez ni politizar las obras consecuentes que resultan de la fe.

    No podrá hacerse crecer la semilla de la fe en los corazones regándola con la política.

    ¡¡DIOS TE BENDIGA Y FELIZ NAVIDAD!!😀😀

  2. De acuerdo en algunas cosas en otras no, personalmente creo es un tema amplio y delicado, pero en contexto en general es cierto, pero hay un tema del que no estoy de acuerdo y contradice nuestra fe. Espero que ese tema no sea un oculto para confundir.

    • francesopetrarca said

      Querido Alan:

      ¿Tema oculto y para confundir? Te rogaría fueras más explícito en ese punto, pues ya sabes hermano que mi intención en este BLOG es servir a Dios y a su Iglesia y si mi blog contradice la Fe, no tiene sentido seguir escribiendo ni un solo punto más pues yo no quiero ser uno de esos fariseos que hunden a la Iglesia con sus opiniones particulares🙂

      Cristo nos sugirió la corrección fraterna y esperando tu respuesta estoy🙂

      ¡Dios te bendiga!

  3. Estimado hermano en Cristo, son tres puntos los que quería comentar, el primero de ellos es darte una sincera disculpa por mi comentario anterior que parece más bien un acertijo como podrás ver en la fecha de publicación no tenía tiempo de expresar completo el comentario y mi error fue ello, ahora sería una gran pena y un error en mi opinión cerrar este maravilloso blog que nos has compartido, tú sabes bien que te estimo demasiado y aun creo eres un verdadero ejemplo para la juventud actual, tu amor y entrega a nuestra fe e Iglesia es sincera y enorme, como humanos cometemos fallas todos, no somos perfectos, pero eres de verdad un buen y excelente joven y nuevamente de felicito, y a pesar de no conocerte en persona puedo asegurar y afirmar mi aprecio por ti.
    Yo no soy nadie para prohibir y decirte borra, no soy así, estoy completamente de acuerdo en los cuatro primeros párrafos, en el cual afirmas o nos comentas tres puntos, es una realidad que en nuestra Iglesia hay sacerdotes progresistas cegados por el egoísmo y el materialismo como ya nuestro Santo Padre Benedicto XVI nos lo ha dicho en su homilía de Noche Buena y Navidad, Cristo mismo en una revelación en Italia durante de la década de 1970 revela a un sacerdote que muchos de sus siervos, sus sacerdotes que son otro Cristo están cegados por ello, pero NUESTRO Santo Padre actualmente está en ello, evangelizando, resolviendo y viendo los problemas y pecados actuales de nuestra Iglesia desde los laicos hasta los Obispos, y demás. Sobre el nacionalismo estoy de acuerdo, la Iglesia jamás ha visto con buenos ojos ello, el nacionalismo causa un fanatismo entre los pueblos cerrándose en ellos destruyendo la voluntad y verdad de Dios, de amar al PROJIMO como a uno mismo, siendo el prójimos todos los seres humanos de este planeta , todos, este amor se vive en el respeto, en la hermandad, en la caridad. Nuca será bueno el nacionalismo fanático una cosa es ser patriota y otra nacionalista, está muy mal que los sacerdotes se rebelen de su Obispo, cuando este no está cometiendo actos inmorales, herejes, paganos ni está en contra de la verdad de nuestra fe. Sino por el contrario ser fiel a ella no se encierra en un nacionalismo, marcado en política, anti-hermandad y en un partido político que busca ello. De acuerdo hasta aquí de igual forma con el obispado de Catalunya que da su opinión de asuntos políticos de carácter también nacionalista, de autonomía, de nación y demás, aunque la Iglesia en ello respeta y no se meta y cuando las cosas se dan da su opinión y aceptación de posibles nuevos países y demás, antes de ello no lo da, porque no le corresponde solamente que en ello se vean asuntos morales entonces si debe la Iglesia opinar y entrar en ello, antes no. Completamente de acuerdo.
    Ahora dos, los puntos siguientes en los que no estoy de acuerdo, el mencionar “comunismo” como un “reflejo” de la santa comunidad antigua de la Iglesia, algo sumamente delicado ya que el comunismo es totalmente condenado y visto muy mal por nuestra fe ya que la daña, la destruye y la contradice en plenitud, habrá que decir que los antiguos cristianos y la Iglesia desde su primer día hasta hoy es social, por lo tanto también desde siempre se ha metido en política, este es el tercer punto a expresar ¿desde cuándo la Iglesia se ha metido o ha hablado u opinado de política? La respuesta desde siempre. Cuando la política se mete en la moral la Iglesia tiene el deber de meterse en la política, es decir de hablar de política, la Iglesia no es un partido, el Papa no es un político, los sacerdotes no son políticos, la Iglesia no busca gobernar el mundo, ello es completamente cierto, pero la Iglesia no se mete a la política en este ramo se mete en opinión y guía de sus fieles, de igual forma peca el que mata a la vaca que el que le agarra la pata, desde siempre la Iglesia por las enseñanzas de Dios, de Cristo nos ha enseñado ello, y cuando las personas votan por un candidato abiertamente abortista, destructor de la familia, anticlerical, abierto a la eutanasia, a las guerras injustas, etc. se está siendo parte de ello, se está siendo de igual forma, destructor de familia, abortistas, asesino.
    Nuestra fe no ve mal los partidos de izquierda es muy distinto un partido de izquierda que busca ayudar a los más pobres y necesitados antes que lo demás siempre sin olvidarse de los también clase rica y media, gobernando justamente como se ve en Chile o Brasil, muchas veces estos sin tocar temas liberales o que tomen la moral y la destruyen, aquí son partidos que viven y siguen en el capitalismo o en la forma de gobierno aunque no completamente perfecta la mejor hasta ahora, viviendo la igualdad de progreso posible y bienestar de todos, ya dependerá del nuevo gobernando de seguir siendo fiel en la no corrupción y demás, ser comunista es ya palabras mayores querer destruir abiertamente la moral, cambiar el régimen del país, destruir la libertad, como siempre sucede y se ve en Cuba, Norcorea, China, Vietnam se aprecia poco a poco en Venezuela.
    Ahí si es ya algo grave porque el comunismo está condenado por la Iglesia desde siempre lo vemos desde sus comienzos:
    La Iglesia vio mal el comunismo ya desde sus orígenes. Incluso cuando se presentaba como una fuerza de liberación y no era posible imaginar hasta dónde llegarían sus desastres, la Iglesia católica ya dio la voz de alarma. En 1878, el Papa León XIII lo definió como «una herida fatal que se insinúa en el meollo de la sociedad humana sólo para provocar su ruina». Cincuenta y nueve años más tarde, y vistas ya las consecuencias de la revolución rusa, Pío XI condenó formalmente el comunismo ateo en la encíclica «Divini Redemptoris» del 19 de marzo de 1937, cinco días después de haber condenado el nazismo en la encíclica «Mit Brennender Sorge», también por su ideología pagana y anticristiana.
    Para posteriormente ser ya condenada con pena de excomunión por el Santo Padre Siervo de Dios Pío XII, hoy ya cerca su beatificación, La pena de excomunión para quien difunda el comunismo fue establecida explícitamente por Pío XII a través de un decreto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, llamada entonces el Santo Oficio, en 1949. Su sucesor, Juan XXIII, el llamado «Papa bueno», que fue un campeón de la paz y los derechos humanos, confirmó la vigencia de ese decreto en 1959, y hasta hoy vigente.
    Ello Para Quien difunda y practique el comunismo. debemos recordar que el Santo Padre Siervo de Dios y hoy ya cerca su beatificación Juan Pablo II siempre condeno y vio mal el comunismo vivido por él mismo en carne propia, hay dos tipos de excomunión la proclamada y la no necesaria de proclamar, ninguna es en sí expulsión de la Iglesia, solamente la que el Papa lo especifique en la proclamación de excomunión, es más que todo una forma para que las personas recapaciten y vuelvan a acercarse a los sacramentos de comunión, la confesión y la eucaristía, vuelvan con Dios ya que vivían fuera de la verdad y la moral de Él, de que sirve confesarse si no se está arrepentido de pecados mortales o faltas graves a la verdad y moral que dañan nuestra comunión con los demás, el amor al prójimo el respeto.
    Dios no condena a los ricos, quiere que sean humildes, apoyen y den, generen justamente empleo no mantengan, lo vemos claramente ello en las enseñanzas de Cristo.
    Tenemos en nuestra fe, el magisterio de la Iglesia, por lo tanto de aquí tenemos algo que llamamos DSI, Doctrina Social de la Iglesia y una Doctrina Política. Si la Iglesia no debe no tendríamos todo ello.
    Pueden algunos dudar sobre la necesidad de que la Iglesia Católica posea una doctrina social, puesto que la misión que Cristo le confió no es de orden político, económico o social, sino de orden religioso. Pero, precisamente, de esa misión se desprenden luces que sirven para ayudar al mejor funcionamiento de la comunidad humana, de una forma coherente con la fe. Por eso, afirma el Concilio Vaticano II:

    “Se equivocan los cristianos que, pretextando que no tenemos aquí ciudad permanente, pues buscamos la futura, consideran que pueden descuidar las tareas temporales, sin darse cuenta que la propia fe es un motivo que les obliga al más perfecto cumplimiento de todas ellas según la vocación personal de cada uno.” (Gaudium et Spes, 43)

    Desde el origen del cristianismo, existió un apostolado social, fundamentado en la misma Escritura. Por ejemplo, en la epístola de San Pablo a Filemón, en la que le cuenta que, estando en la cárcel, conoció a su esclavo Onésimo, y le pide que, siendo ya cristiano pues él lo bautizó estando preso, lo reciba ahora, no ya como esclavo sino como hermano. Es decir, que la aceptación de la religión conlleva un cambio de vida, que se debe reflejar en los hábitos y costumbres.

    También las primeras comunidades cristianas se ocupaban de los pobres, a quienes se denominaba matriculari, pues estaban inscriptos en el canon de la Iglesia. En el año 251, la Iglesia romana tenía l.500 matriculari, y los recursos, aportados por los fieles, alcanzaban para todos.

    Se aplicaba este principio: “a los capaces de trabajar, procúreseles trabajo; caridad, sólo a aquel que ya no pueda trabajar”. Paralelamente, fue formándose el pensamiento social, por obra de los Padres de la Iglesia, que escribieron y predicaron en los primeros siglos, tanto en lengua latina como en griego.
    Cristo pidió no mendigar, sino TRABAJAR, los que pueden ayuden a los que no pueden de verdad trabajar, desigualdad de cultura por ejemplo a los indígenas, a los paralíticos, a los enfermos que les impide trabajar, a los ancianos. Pero dar caridad a los que si pueden y tienen oportunidades para trabajar pero no lo hacen por flojera, por pereza, por oportunistas que se aprovechan de los demás, conocidos en muchas partes como mantenidos, está mal.
    Recordemos que fueron épocas de persecuciones, que comienzan a atenuarse recién con el Emperador Constantino, que dicta el Edicto de Milán, en el 313, estableciendo la libertad de cultos, lo que favorece a los cristianos. Pero luego, vendrían otros emperadores que reanudan las persecuciones: Constancio, que era arriano, y Juliano, que era apóstata. Habrá que esperar hasta el 380, en que Teodosio dicta el Decreto de Tesalónica, que otorga al cristianismo la condición de religión oficial del Imperio.

    Con la caída de Roma, por la invasión de Odoacro, en el 476, comienza la Edad Media; al desaparecer el Imperio, no hay autoridad que pueda evitar la disgregación de los pueblos. Los bárbaros se limitan a pasar y destruir, sin crear un orden nuevo. Por eso, los monasterios quedan como los únicos lugares aptos para mantener la cultura y la enseñanza.
    Se multiplican las iniciativas sociales de la Iglesia: las casas de Dios (hospitales), los asilos, los arbitrajes entre señores, las treguas de Dios (períodos de paz), etcétera. También fue obra de la Iglesia la fundación de las primeras universidades, como la de París y la de Bologna.

    En cuanto a la doctrina en materia social, es necesario decir que no surgió -como suele creerse- en el siglo XIX. Citemos, por ejemplo, un documento que aborda un tema que nos toca de cerca, promulgado por el Papa Benedicto XIV, en l74l:

    “…recomendamos y mandamos a cada uno de vosotros…la protección y eficaz defensa a los referidos indios tanto en las provincias del Paraguay, del Brasil y del Río llamado de la Plata cuanto en cualquier otro lugar de las Indias…prohíba enérgicamente a todas y cada una de las personas, así seglares, incluidas las eclesiásticas…bajo pena de excomunión latae sententiae…que en los sucesivo esclavicen a los referidos indios, los vendan, compren, cambien o den, los separen de sus mujeres e hijos, los despojen de sus cosas y bienes, los lleven de un lugar a otro o los trasladen, o de cualquier otro modo los priven de libertad o los retengan en servidumbre…” (Bula “Immensa Pastorum”, 5).

    Lo que surge, sí, en el siglo XIX, es la llamada “cuestión social”, por el desquicio total en el plano de la convivencia comunitaria, que, comenzando en ese momento, no ha cesado todavía. Fue en esa etapa de la historia en que confluyeron: ideologías erróneas, impulsadas por la Revolución Francesa, y la Revolución Industrial, que repercutió en el orden económico. El avance vertiginoso de las ciencias y las técnicas, aplicadas a la producción de bienes, se manifiesta en la proliferación de fábricas, que contratan a miles de obreros.
    La Iglesia es entre los hombres la tienda del encuentro con Dios. El hombre no está sólo; lo acompaña la Iglesia, servidora de la Salvación, en el contexto del mundo en que vive el hombre. La Iglesia, con su doctrina social, quiere anunciar el Evangelio para fecundar y fermentar la sociedad, pues no es indiferente a la vida social.

    La doctrina social quiere evangelizar el ámbito social: promover una sociedad a medida del hombre, y construir una ciudad más humana, más conforme al Reino de Dios. Con su doctrina social, la Iglesia no se aleja de su misión; es estrictamente fiel a ella, puesto que lo sobrenatural no debe ser concebido como un espacio que comienza donde termina lo natural, sino como la elevación de éste.

    Nada de lo humano le es extraño a la Iglesia. La doctrina social no es algo marginal, que se añade a su misión, está en el corazón mismo de su ministerio. Es cierto que la misión que Cristo le confió es de orden religioso, pero de esa misma misión derivan luces y energías para consolidar la comunidad según la Ley Divina.
    La DSI no pertenece al ámbito de la ideología sino al de la teología, más precisamente, a la teología moral. No es una tercera vía entre el liberalismo y el marxismo. Tiene una categoría propia, y su objetivo es orientar la conducta humana en sociedad.

    Refleja los tres niveles de la enseñanza teológico-moral:

    Nivel Fundante: de las motivaciones
    Nivel Directivo: de las normas de la vida social
    Nivel Deliberativo: de la conciencia, para aplicar las normas a las situaciones concretas
    Pío XII explicó que la DSI:

    a) es obligatoria para todo católico, y
    b) está fijada definitivamente, de manera unívoca, en sus principios fundamentales, pero es suficientemente amplia para adaptarse y aplicarse a las situaciones cambiantes de la realidad (Alocución, 29-4-1945). Ninguna encíclica aislada, puede pretender ser indiscutida, pero, cuando hay continuidad en varios documentos y en sucesivos papas, no puede dudarse de la autenticidad de la doctrina (LG, 25).
    Si todo ello es un mal para la Iglesia lo cual no lo es, tendríamos que desparecer las encíclicas porque ellas corresponden como los documentos de la DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, Benedito XVI en sus últimas dos encíclicas podemos ver que habla de la pobreza y desigualdad de los países ricos y pobres, entre la repartición de riqueza y sobre la ecología, que tiene que ver ello con la fe, la moral y Dios, en principio parece que nada, pero ello puede llevar consigo asuntos morales de gran importancia las cuales le importan al Papa y a Dios, la desigualdad, el egoísmo, el materialismo, el desprecio a Dios, la envidia, el odio ya entonces asuntos morales. Algo que si le importa a nuestra Iglesia.

    Tenemos grandes santos que han tomado estos puntos como Santo Tomas Moro, debemos aclarar algo es muy distinto que el sacerdote habla de política, que esta ley de reforma sobre la económica, el petróleo, la energía, etc., a que el sacerdote expresa una verdad, este partido este político dice que hay que legalizar la unión de los homosexuales y darles derechos como matrimonio, como familia, como algo moralmente bueno y normal biológicamente, decir que la mujer tiene derechos en su cuerpo y puede abortar, que la eutanasia en buena, o las guerras por gusto son necesarias, ello tiene todo el derecho la Iglesia y los sacerdotes de guiar a su pueblo y más si un candidato dice soy comunista, es muy distinto a decir izquierda, centro izquierda a comunista, hay que tener cuidado en las palabras y en las practicas. Por ejemplo en Chile hay partidos de izquierda, quien gobierna actualmente, y comunistas abiertamente comunista, en México hay partidos comunistas y de izquierda, hay uno de izquierda que se mete en asuntos mortales y se compara como comunista aunque no se auto llamen así, la Iglesia debe alertar entonces al pueblo.
    La Iglesia no se mete en la política no moral, que no dañe a la fe, no es cuestión de la Iglesia, pero cuando la política se mete en el pecado, cómo le hace el Papa para poder entonces hablar de ello, mediante la opinión, mediante las encíclicas alertando a los fieles de los errores de esos políticos que dañaran la fe, la moral lo demás no es cuestión de la Iglesia es que cuando se debe decir que un religioso o sacerdote si está mal como ya lo has comentados en los primeros párrafos.
    Solamente quería aclarar estos dos últimos puntos, puede confundirse ese artículo o reflexión que haz publicado y se puede malentender, por eso decía o terminaba con un espero que no sea un oculto para engañar, revolver verdades con mentiras anticatólicas para confundir como muchos esotéricos, metafísicos hacen.

    Yo sé que no eres así, y no es tu intensión porque creo en ti, y porque te estimo, tanto yo, como cualquier otro ser humano puede equivocarse, y puede que no quisieras justificar algo malo, o querías decir lo que comento, y sea un error de malentendido, y por ello digo que en general estoy completamente de acuerdo, la Iglesia católica como universal es espiritual pero actúa, va, predica ayuda, cuida, salva, corrige, no solamente se encierra en un monasterio como lo es el budismo que no se preocupa por lo que pasa con sus fieles, Cristo se baja al agujero a rescatar al ser humano. Ora y actúa. Habla, va, busca, entra a donde sea, con lo que sea, como sea, de forma moral y correcta para salvar y guiar, no para politizar, estafar y usar, porque somos una Iglesia de Dios, de verdad y de AMOR.

    • francesopetrarca said

      Efectivamente Alan, existe una pequeña confusión🙂 Mientras escribía mi texto, no quise centrarme en ello y por eso solo le puse un adjetivo. Dije:

      “Pues no: el comunismo es una simple parodia de la primitiva gloriosa Iglesia cristiana”

      Y posteriormente puse el texto bíblico en donde fundamentaba mi criterio… Y a pesar de lo que has dicho, lo mantengo jajaja Ahora me explicaré para que me entiendas.

      En ningún momento estoy diciendo que el comunismo es algo que la Iglesia debería defender o un ejemplo a seguir porque los primeros cristianos fueron “comunistas”… No, el comunismo es una parodia.

      Karl Marx cuando hizo su teoría política, parece que fue muy innovador con el movimiento social que estaba preparando: todo es de todos, compartición, repartir, dar al pobre… etc etc Pero esa forma de sociedad es la forma cristiana, y Karl Marx lo único que hizo fue maquillarla con odio y revolución… Parece que con su desprecio a la religión intentó que sus “seguidores” olvidaran que el cristianismo social fue en realidad su modelo inspirador, y por eso puso como norma ímplicita en su movimiento el “ateísmo” y la “no-enseñanza religiosa de ningún tipo”.

      A esto me refería con parodia, pues el comunismo es totalmente condenable, pero intentó ser “cristiano”, pero no podrá serlo jamás, porque solo se basa en la envidia, el odio y la maldad más acérrima del hombre en cuanto se deja de un lado a Dios.

      Ninguna sociedad puede triunfar en cuanto se le da todo el poder al hombre… Si el hombre olvida Dios, esa sociedad va directa al cadalso.

      Por eso, en ningún momento hago apología del comunismo, pues sé que el mundo de las ideologías es un mundo turbulento y ya lo ha demostrado el s. XX con sus MILLONES de muertos… Cosa que no demuestran la primitiva Iglesia cristiana, las distintas comunidades que han hecho los santos a lo largo de sus vidas,o por citar un último ejemplo: “Los Círculos Obreros Católicos”, que se dieron en España durante el s. XIX… Todo un ejemplo para la Iglesia🙂

      Dios te bendiga! y Gracias!!

      Francisco Javier

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